
Apaguemos la luz y dejémosla descansar. Cerremos la puerta y no hagamos ruido. Bajemos la voz para no interrumpir su sueño.
La suerte está echada, esperemos a que se levante.
SrCarlos&LaBúsquedaDELAsuerte
Si se la intenta despertar, despertará de mal humor. Y es que a la suerte no hay que buscarla.